Cómo una muela me inició al yoga

La historia empieza así: 

Un buen día noté un dolor en una muela al cepillarme los dientes. Pedí cita al dentista y en la consulta me dijo que no era caries, sino la encía retirada que había dejado al descubierto una parte de la raíz del diente, y que siendo esta raíz tan sensible, me provocaba el dolor.

Me dijo que la causa de esta “retirada o subida de encía” era debido a que probablemente apretaba la mandíbula al dormir, y que probablemente esta presión en la mandíbula era causada por stress.

Su propuesta: hacerme una férula dental de descarga hecha a medida, que se pone en la boca todas las noches (prácticamente del resto de tu vida) al dormir y evita que las muelas hagan presión entre ellas. 

Presupuesto: 300€ + 30€ anuales de revisión y ajustes varios en la férula.

Mi respuesta: ¿Me estás diagnosticando stress y me estás prescribiendo un parche, que no me soluciona el stress pero si las consecuencias de éste? Prefiero tratarme el stress, gracias.
Así fue como salí de la consulta del dentista y me apunté a clases de yoga para relajarme.


En tres semanas he eliminado el dolor de la muela y otros síntomas causados por el stress como insomnio, ansiedad, nerviosismo, etc. Gracias dentista, probablemente gracias a esa consulta haya tomado la decisión que efectivamente será para el resto de mi vida, y me aportará incontables beneficios para mi salud.


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